El aniversario


Aquél día se levantó temprano para poder coger el primer avión hacia Madrid.
Barcelona le resultaba insoportable en verano y, además, quería darle una sorpresa a su mujer. Aniversario de bodas, veinte años casados, dos hijos maravillosos. El hijo volvía ese mismo día desde Estados Unidos y la hija estudiaba arquitectura y vivía con ellos. Entre todos habían preparado una cena sorpresa para la madre: restaurante de postín, velas, música… La hija se había encargado de la cena y él le había comprado en Barcelona un precioso diamante.
Llegó a las nueve de la mañana, abrió cuidadosamente la puerta para no despertarla, se quitó los zapatos y avanzó por el pasillo hacia el dormitorio: un beso y un ramo de rosas rojas que compró el día anterior.
La puerta entreabierta, la luz encendida y unos jadeos inconfundibles. La mente se le heló, el ramo cayó al suelo y volvió sobre sus pasos. Se sentó en la cocina y lloró, lloró como no lo había hecho desde que era pequeño. No podía pensar, tenía ganas de vomitar, de huir, de desaparecer…

La puerta de la cocina se abrió lentamente. Alguien le tocó el hombro para llamar su atención. Levantó la mirada nublada por las lágrimas y los vió allí con el terror en sus caras, sofocados y a medio vestir.
La hija levemente balbuceó: éste es Jorge… un amigo de la universidad. Y sin darle tiempo a contestar le preguntó: ¿te pasa algo papá?.
Èl sonrió sin dejar de llorar y dijo: nada hija, nada.

Texto de Valentín Pedrosa Rivas

autor del blog Valentín Pedrosa Blog

10 comentarios para “El aniversario”

  1. con el amigo de la hija también, ¿y encima el día del aniversario? mente abierta se llama eso

    ;)

    beso

  2. Ainssss…. qué poco romántico, llamándote “amor” ¡¡¡¡¡¡ Otro beso para ti
    :) )

  3. Lo estoy viendo desde el aeropuerto en Madrid. No sé si será por el navegador pero no consigo ver el vídeo. En mi casa lo volveré a intentar

  4. uysssss… no me digas que no lo ves…..

  5. Tengo mis dudas; quizás una de las etiquetas me ofrece una pista. No es de extrañar puesto que si algo no comprendo en absoluto es cualquier cosa que se relaciones con infidelidades. Mi mente nunca se preparó para eso.

  6. Noxeus, yo nunca he vivido de cerca una infidelidad de ningún tipo: ni de trabajo, ni de pareja, ni sobre sí mismo… he tenido esa suerte no sé si por mi forma de ser o por qué, sin embargo hay algo que me dice que hay quien cae en ella llevado por las circunstancias que le ha tocado vivir, y es que la vida es muy complicada. Sería un buen tema para dama de agua, lo pensaré. Un saludo ¡¡¡¡¡

  7. [...] Vino una dama y me pidió una palabra. Una palabra labrada con aire de mi boca. Y como aire era en ella se quedó. Esa palabra fue ANIVERSARIO [...]

  8. … y fue una palabra envuelta en aire cálido.
    Gracias.

  9. En estos tiempos nada asombra Manly.

    Besos.

  10. Desde luego y es una pena perder la capacidad de asombro, una pena y un mal síntoma de estos tiempos que corren.
    Besos para ti también.

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