Las lágrimas de la jirafa.
Mma Ramotswe también tenía un regalo para la estadounidense, una cesta que, obedeciendo a un impulso, había comprado en el viaje de vuelta de Bulawayo a una mujer que estaba sentada en el borde de la carretera de Francistown. La mujer parecía apurada, y mma Ramotswe, que no necesitaba ninguna cesta, se la había comprado para ayudarla. Era una cesta botsuana tradicional, que tenía motivos decorativos en el trenzado.
–Estas pequeñas marcas de aquí son lágrimas –señaló–. Las jirafas dan sus lágrimas a las mujeres, y éstas las añaden al trenzado de las cestas.
La estadounidense tomó la cesta educadamente, con las dos manos, como se acostumbra coger los regalos en Botsuana. ¡Qué grosera era la gente que los cogía con una sola mano, como si se los estuvieran arrebatando a quienes se los daban!; esta mujer sabía hacerlo.
–Es usted muy amable, mma –dijo–; pero ¿por qué las jirafas dan sus lágrimas?
Mma Ramotsew se echó a reír; nunca había pensado en ello.
–Supongo que significa que todos podemos dar algo –explicó mma Ramotswe–. Una jirafa no puede dar más que sus lágrimas.
–Se preguntó si querría decir eso. Y durante unos instantes se imaginó a una jirafa asomándose entre los árboles, con su extraño y zancudo cuerpo camuflado entre las hojas; sus húmedas mejillas de terciopelo y sus ojos llorosos; y pensó en todas las risas, en toda la belleza y en todo el amor que había en África.
El niño miró la cesta.
–¿Es eso cierto, mma?
Mma Ramotsew sonríó.
–Eso espero–contestó.
Del libro “Las lágrimas de la jirafa” Alexander McCall Smith.

Marzo 13, 2007 a 6:17 pm
Bonito texto… me apunto el libro…
Un saludo…
Marzo 14, 2007 a 6:48 am
Delokos, es una colección de libros que tiene como protagonista a una mujer propietaria de la primera agencia femenina de detectives en Botsuana, África.
Es un libro con un lenguaje sencillo y en esa sencillez, no es tan importante la solución del misterio del argumento sino el mensaje que el autor nos transmite en cada uno de los libros que integran la colección. Un mensaje sencillo que nos llega de forma directa y natural.
Abril 21, 2007 a 5:50 am
.. la jirafa siempre me ha parecido un animal entrañable y tierno.. seguramente nos da sus lágrimas..
Abril 26, 2007 a 1:55 pm
elpoetade, es seguro que nos da sus lágrimas, ya es un hecho probado.
Junio 22, 2007 a 6:19 pm
Descubrimiento: estoy para las novelas de la tarde.
Este es un relato que creo haber oído (o similar), en el que las lágrimas tenían algo que ver (o que hacer) con la fortuna del destinatario. Tendría sentido, por tratarse (las lágrimas) de un regalo muy íntimo, con motivaciones (asumo) tan íntimas como su naturaleza.
Agrégale esa carita de eternamente mansa sorpresa, y tienes a una diosa recorriendo las planicies a la espera de necesitados.
Junio 22, 2007 a 7:20 pm
Eduardo, yo cuando leí este fragmento, me pareció muy especial. Por eso lo subí a dama de viento. Primero que me parece hermoso, estéticamente bonito, y segundo que imagínate, entregar las lágrimas por no tener otra cosa, habrá más generosidad y humildad que esa?
Febrero 6, 2009 a 4:21 pm
me gustaria informarme con urgencia de donde puedo encontrar este libro en español si hay alguien que lo sepa por favor informeme lo necesito con urgencia
Febrero 6, 2009 a 4:32 pm
Yo tuve la suerte de que me regalasen el libro. Y digo la suerte en doble sentido: por haber conocido a quien me lo regaló y por el libro en sí. Pero ateniéndonos al asunto que nos trae: El libro en cuestión fue comprado en la tienda “La casa del libro” en Madrid. Es de la editorial “Umbriel” y está traducido por “Marta Torent López de Lamadrid”.